Page 25 - AGOSTO 2026
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       fortuna, tenemos más herramientas para registrar nuestras ideas para   que, aunque pueden resonar intensamente en el momento de su
       que se conviertan en memorias y en recuerdos vivos, a la espera de ser   pronunciación o lectura, tienden a desvanecerse rápidamente. Ejem-
       escritos en el papel o en el ágora del silicio.         plos de esto se encuentran en la conversación diaria, en la publici-
       Hoy en día, sabemos bien que los síntomas del Alzheimer incluyen, en el   dad, o en las redes sociales, donde la información se consume de
       adulto senil, la pérdida progresiva de la memoria y se manifiestan como   manera instantánea y es reemplazada casi inmediatamente por nue-
       problemas para comunicarse; tales como confusión, desorientación es-  vos contenidos.
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       pacial y temporal, así como dificultad para realizar algunas tareas cotidia-  Empero, Bauman (2000) , en su obra sobre La modernidad líquida,
       nas. Los adultos con esta enfermedad no conectan con la realidad inme-  subraya que las interacciones humanas y las palabras que las acom-
       diata y, frecuentemente, no reconocen a sus familiares cercanos; salvo en   pañan, en la actualidad, carecen de la solidez necesaria para perdu-
       algunos casos —y a veces— entablan una suerte de relación coherente   rar, convirtiéndose en meros ecos de la cultura contemporánea; bási-
       con sus cuidadores.                                     camente de corta duración, pues frecuentemente, caen en las fauces
       Empero, la disociación contextual de los sujetos con su entorno, también   voraces de las redes sociales, en la provisionalidad y en la falacia.
       se presenta en edades tempranas; de hecho, esa conducta rara, corres-  Es evidente que hoy, cada vez más, nos alejamos del ágora del si-
       ponde al síndrome de Sanfilippo; reconocido en el mundo médico como   lencio, asociada al pensamiento reflexivo, silente, que luego se ex-
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       Alzheimer infantil, que afecta al sistema nervioso central ; lo cual corres-  terioriza por medio de estridencias verbales o bien, con tacto y con
       ponde a un desorden genético que se asocia, frecuentemente, con el es-  estilo fino, toma forma en las líneas de un texto escrito sobre papel;
       pectro autista.                                         aunque luego se hospede, temporalmente, en el ágora del silicio;
       Ahora bien, con el paso del tiempo y con el desarrollo de la neurocien-  del texto digital y se disponga a recorrer las autopistas de la infor-
       cia, surgió el concepto de los palacios de la memoria, frecuentemente   mación.
       asociado a una nemotecnia relacionada con la organización de datos.   Es cierto que la oralidad permite establecer una conexión íntima
       Esta técnica consiste en imaginar un gran edificio lleno de habitaciones   entre el hablante y el oyente, pero su naturaleza transitoria limita
       donde cada espacio guarda imágenes, palabras o conceptos. De esta   su permanencia en la memoria colectiva. En esta perspectiva, como
       manera, la mente se convierte en un archivo capaz de conservar tex-  reza el refrán popular, se afirma que a las palabras se las lleva el vien-
       tos, discursos y saberes, recordables cuando se les refiere de forma   to, pero la escritura permanece, pues nace para durar. Por ello, las
       repetida.                                               palabras que se eligen cuidadosamente y se fijan en un texto escrito
       Por su parte, Golombek, en su obra titulada Cavernas y Palacios, des-  pueden alcanzar una durabilidad notable.
       taca que, “si bien es cierto que en muchos lados del cerebro no apa-  En este mismo sentido, vale subrayar que la escritura ha sido el fun-
       recen nuevas neuronas a lo largo de la vida, también lo es que esas   damento de la existencia de la universidad, desde su fundación en
       neuronas cambian permanentemente, charlan más o menos unas   Bologne, Italia, en el año 1088. De hecho, hoy sabemos bien que “no
       con otras, generan nuevos caminos, se mueven y logran almacenar   hay universidad sin escritura, pues son los textos académicos leídos y
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       recuerdos, emociones, historias” ; lo que constituye racimos de me-  escritos la base de para la construcción, el desarrollo y el avance del
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       morias que se interconectan por medio de atajos en los pasillos de   conocimiento”  en todos los órdenes de la ciencia y la cultura.
       sus palacios.                                           Así mismo, por ejemplo, en la literatura clásica, las obras de Shakes-
       Hoy, la humanidad ha construido nuevos palacios de la memoria a   peare o de Cervantes, continúan resonando en la actualidad, eviden-
       través de la tecnología; es así como funcionan las bibliotecas digita-  ciando la capacidad de ciertas palabras para trascender el tiempo.
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       les, la internet y los dispositivos electrónicos pues almacenan millo-  Según Eco (2015) , en su obra Sobre literatura, el texto escrito tiene
       nes de textos e ideas que pueden ser accesibles en segundos. Sin em-  la capacidad de establecer un diálogo intertemporal, permitiendo
       bargo, aunque la información está hoy más disponible que nunca,   que las ideas y emociones expresadas en épocas pasadas sean acce-
       existe el riesgo de depender demasiado de las máquinas y ejercitar   sibles a generaciones posteriores.
       menos nuestra memoria y la reflexión personal.          Este mismo proceso sigue la escritura académica y científica pues,
       Por ello, el verdadero desafío no es solamente almacenar informa-  aunque es diseñada para ser precisa y rigurosa, busca la perdurabili-
       ción, sino comprenderla y darle significado; lo cual requiere nece-  dad; con esta intención, puede entenderse, que tanto los informes,
       sariamente de la experiencia del sujeto y de sus vivencias en el con-  los datos, las gráficas y las explicaciones que presentan los autores en
       texto (contextualidad), pues las memorias toman forma y sentido en   sus textos pretendan constituirse en legado de conocimiento para
       esos espacios coordenados (de tiempo y espacio) donde interactúa   que pueda ser referenciado y ampliado por futuras generaciones.
       con los demás. Así, cada memoria resultaría particularmente indivi-  En resumen, en el texto escrito, las palabras abarcan un espectro que
       dual pero siempre estará matizada de la colectividad donde se da la   va de lo efímero y evanescente a lo duradero y perenne. Este viaje,
       interacción humana.                                     desde la inmediatez a la permanencia, refleja la complejidad de la
       En suma, las cavernas y los palacios de la memoria simbolizan la ca-  comunicación humana y su influencia en la cultura. Al reconocer esta
       pacidad humana de conservar el conocimiento y transmitirlo, por   dualidad, se puede apreciar mucho mejor el poder de las palabras y
       distintos medios, de generación en generación, pues en ellos habita   su capacidad para conectar, informar y trascender.
       la historia, la cultura y la identidad de las sociedades. Empero, hay
       memorias que se esconden en lo más recóndito de nuestro cerebro
       pero que pueden ser traídas a la conciencia a través de sucesos o
       procesos detonadores; o bien, por medio de los recuerdos inducidos
       por los profesionales de la psicología.

                  3. Sobre las palabras en el texto escrito:
             De lo efímero y evanescente a lo duradero y perenne
       Es un hecho bien sabido hoy que la escritura, como forma de comu-
       nicación, ha sido esencial en el desarrollo de la cultura y el conoci-
       miento humano. Pero las palabras, en su propia naturaleza, poseen
       una dualidad intrigante; pueden ser efímeras y evanescentes, o bien,
       duraderas y perennes. Esta dicotomía, refleja la capacidad y el poder
       de las palabras para impactar en el tiempo y en el espacio; pero el
       hablante y el escritor son quienes deciden solamente hablar (decir) o
       bien comunicar por escrito sus ideas y su pensamiento.
       Es importante mencionar que las palabras efímeras son aquellas

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